Para justificar con criterios ecológicos un proyecto dedicado a la conservación de esta especie es necesario estudiar el problema desde una escala mayor a la región en la que se desee introducir.
El águila pescadora es una rapaz migradora, que viaja desde los países del nordeste de Europa en los que cría (Alemania, Bielorrusia, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Lituania, Polonia, Reino Unido y Suecia) hasta África subsahariana (Senegal, Gambia, Guinea Bissau y Mali), dónde pasa el invierno. Algunos ejemplares en su viaje a África se detuvieron y se establecieron en el litoral Mediterráneo y en las Islas Baleares, Canarias y Chafarinas. Es necesario conocer el estado de las poblaciones tanto migradoras como sedentarias, las rutas migratorias que recorren, los problemas que encuentra a su paso y la forma en que un reforzamiento de población puede serle beneficiosa.
A mediados del siglo XX, la población mundial de águila pescadora pasó por un periodo de disminución drástico. Durante la década de los 60, la población mediterránea llegó a alcanzar valores críticos, debido a la persecución directa, el expolio de sus nidos y la destrucción del hábitat. Estos factores causaron la extinción de la especie como reproductora en toda la España continental, Ibiza, Formentera, Cerdeña y Sicilia. Se reproducía mayoritariamente en el levante español y en las costas andaluzas. La última pareja desapareció en el año 1981 del embalse de Beniarrés en Alicante.
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Fig. 1. Poblaciones de Águila pescadora en la Península Ibérica. En rojo: áreas de invernada. En verde: zonas de reproducción. En el texto aparecen los nombres de las zonas de reproducción seguidos del año de la última reproducción entre paréntesis.


Durante las últimas décadas la especie ha experimentado un proceso general de recuperación. La población en el mar Mediterráneo se encuentra en una situación crítica, si bien relativamente estable (En España está catalogada como IUCN (2004) en Peligro Crítico CR). La mejor población del Mediterráneo se encuentra en la costa del Parque Nacional de Alhucemas, en Marruecos, y existen importantes poblaciones en las Islas Baleares y en Córcega.
Por otra parte la población europea en la actualidad se ha estimado en 8.000-10.000 pp. (BirdLife International/ BCC, 2000), siendo Suecia y Finlandia los países con un mayor número de reproductores (4.500 y 1.200 respectivamente). El grado de conservación de estas poblaciones es muy bueno y no sufre grandes riesgos que peligren su persistencia.
Diversas organizaciones internacionales han considerado el sur de España como el lugar más idóneo para iniciar los proyectos de reintroducción, ya que el asentamiento de un nuevo núcleo reproductor aumentaría la probabilidad de la supervivencia de la especie a largo plazo en la cuenca mediterránea, cuya población es escasa y está fragmentada. Por ello se han realizado trabajos de reintroducción en zonas seleccionadas de Andalucía:
  • El Parque natural de los Alcornocales (Cádiz), dónde la especie estuvo presente como nidificante hasta los años 60. Este proyecto se inició en el 2003, soltándose hasta el 2007, 45 aves de diferentes sexos, procedentes de Escocia, Finlandia y Alemania.
  • El Paraje Natural de las Marismas del Odiel (Huelva). El proyecto se inició en el 2004, soltándose desde entonces unos 40 ejemplares.